Este mes de marzo es un mes bastante ajetreado en lo que a Días mundiales se refiere. Sin buscar ni rebuscar demasiado, hemos encontrado tres días que merecen la pena ser celebrados, aunque hay muchos más.

Día Mundial del Consumidor: 15 de marzo. Se trata de una jornada en la que se ponen de manifiesto todos aquellos derechos que tenemos los ciudadanos como consumidores a la hora de comprar y de elegir los productos deseados.

Día Mundial del Sueño: 17 de marzo. El objetivo de esta celebración es mostrar a la población la importancia de garantizar la cantidad y calidad de sueño.

Día de la Felicidad: 20 de marzo. Se trata de un día en el que se pretende recordar cada año la búsqueda de la felicidad como un objetivo humano fundamental.
¿Verdad que son importantes? Nosotros hemos creído interesante unir estos tres días para darte una visión más global de todos y seguir declarando a los cuatro vientos la #Filosofíawongowin. (Haz click para tuitearlo)

¿Quieres saber dónde está la relación entre estos tres conceptos? felicidad, sueño y consumo.

La felicidad como meta que da sentido a la vida. Es abstracta, subjetiva y personal. Pero en nuestra civilización occidental podemos enumerar unos elementos básicos que se requieren para ser feliz: buena salud, buen trabajo, amor, amigos, tiempo y posibilidad para desarrollar nuestras aficiones, buena situación económica, bienestar psicológico y emocional… Y también nos gusta que a los demás las cosas les vayan bien.

Especialmente a nuestros seres queridos. Lo que varía, sin duda, es la importancia que cada uno de nosotros concedemos a estos apartados.

El sueño es un término muy general que puede interpretarse desde algo físico, como el descanso. O como algo más abstracto, como interpretaciones mentales, deseos y proyecciones. Sin entrar a filosofar, el que más y el que menos estará de acuerdo que; cuando el sueño es reparador, la salud y la felicidad abundan. Y que los sueños positivos, son una fuerza ilusionante que mueven el mundo hacia un futuro mejor.

Por último el consumo, parece ser el menos poético de estos tres términos, el más mundano y menos positivo. Pero, que pensáis si nos referimos a un consumo wongowin. Aquel que es responsable, sostenible. Un consumo en el que no sólo el comprador gana obteniendo gangas. Sino que el vendedor también gana ya que obtiene una remuneración económica, al tiempo que está ayudando a una ONG. Y por último, de todo este proceso se desprende una donación económica para una ONG.

¡Esto es el win, win, win de wongowin! (Haz click para tuitearlo)

Por lo tanto, un consejo, para ser felices hay que dormir bien y consumir mejor 😉