Si naces con un corazón enfermo en África, tu vida y la de tu familia están condenadas a ser muy diferentes a las del resto. Nosotros nos quejamos porque tenemos que esperar un par de meses para ir al médico a través de la Seguridad Social, pero allí pagarían para tener un servicio la mitad de bueno que el español. En África, la realidad sanitaria desoladora; ningún tratamiento es gratuito y no existen infraestructuras ni especialistas que puedan solucionar tu problema.
Esta es la historia de Raisa que ha estado enferma desde los 6 años, con dolores de cabeza constantes que le impedían asistir a clase. Sin poder hacer nada, veía como sus compañeros avanzaban año tras año, y ella iba quedando atrás. Sin facilidades de ningún tipo y mil obstáculos en el camino, Raisa continuó con sus estudios. Su padre le veía tan débil que le pedía una y otra vez que abandonara sus estudios para cuidarse. A pesar de todo Raisa finalizó su licenciatura en Biología.
Las visitas a médicos y urgencias eran constantes pero las soluciones que le daban eran ineficaces y provisionales. Raisa empeoraba y su familia había agotado ya sus recursos; no podía pagar más medicinas y Raisa y su madre compartían la comida del hospital para hacer al menos una comida al día. El 8 de enero Raisa no podía ni levantarse de la cama, porque su lado izquierdo estaba paralizado.
El papá de Raisa decidió llevarla al hospital de las hermanas españolas. Allí les atendió la hermana Cristina, quien ya no se separaría de Raisa. ¿Cómo fue posible? Pues fue gracias a la Fundación Recover Hospitales para África. Esta ONG ofrece tratamientos médicos en España a pacientes africanos de especial gravedad que no pueden ser operados en su tierra, principalmente niños y jóvenes con cardiopatías. Desde el año 2007 se han tratado en España a 109 personas; verdaderas historias de superación que han podido volver a casa con la perspectiva de un futuro mejor.
Llegó el día de volar a España. Fue un adiós muy difícil, pero lleno de esperanza. Esta última parte deseo que sea Raisa quien os la cuente, pues ella misma deseó hacerlo con todo el cariño imaginable a la Fundación Recover Hospitales para África y todos los que la ayudaron en su tratamiento, operación y recuperación.

 

Mi llegada a España:
Desde mis primeras horas en Madrid supe que no estaría sola. Las simpatías de Nery y Macrina llegaron profundamente a mi corazón. Cuando llegué a Albacete comprendí que la solidaridad no sólo existe en África. Mi llegada a la institución del Sagrado corazón de Jesús, me abrió los ojos al mundo. Me operaron el 8 de abril, días antes estuve nerviosa y asustada.
Cuando salí de ella y pude pensar, solo quería decir GRACIAS, y viviré diciendo GRACIAS el resto de vida que me queda. Mi propósito será de aquí en adelante disfrutar de mi vida haciendo lo que la Fundación Recover Hospitales para África hace, ayudar a la gente, salvar su vida, y dar esperanza. Sin conocerme, sin saber quién era esta ONG me ha devuelto a la vida y quiero seguir su ejemplo de solidaridad y amor.
En la actualidad Raisa está casada y tiene un niño y sigue en contacto con la Fundación Recover, pues ya es parte de su familia.
Transformar esta realidad sanitaria en África, lleva tiempo pese a que existen ONG como Fundación Recover Hospitales para África que trabajan para su desarrollo. Puedes apoyar a esta fundación descargándote la App de wongo y dando parte del beneficio de tus compraventas a una causa social de este tipo.